Por:
Caryl Díaz
La gerencia se enfrenta
diariamente a uno de los actos más difíciles del ser humano: las decisiones.
Quien ejerza este rol, debe ser un constante analítico de su entorno para poder
garantizar que sus decisiones tengan respuestas favorables; de lo contrario,
podría considerarse un mal estratega en medio de diversas situaciones adversas
que puedan presentarse.
Chiavenato,
2005, expresa que “la toma de decisiones es la selección de un curso de
acciones entre varias alternativas, y constituye por lo tanto la esencial de la
planeación”. Las decisiones no son
acciones meramente institucionales, las mismas están presentes en la vida
cotidiana de las personas y se toman en condiciones de al menos cierto grado de
inseguridad, por lo que implica ciertos riesgos.
Sus modalidades
La toma de
decisiones según Chiavenato (2005), habla de dos modalidades en la toma de
decisiones, el modelo reactivo y el pro activo, que a continuación las
explica:
El modelo reactivo: se caracteriza por responder a las
urgencias sin que exista una organización en las respuestas mediatizado por un
proyecto que direcciones u organice las respuestas, estas reacciones
se dan en muchos casos imprescindibles, estas demandan una gran inversión de
energía y esfuerzos. Este modelo al ser realizado en general de manera aislada,
no logran insertarse dentro de una lógica institucional que les de relación y
sentido. La consecuencia más común es que los miembros de la institución no ven
traducidos sus esfuerzos en resultados concretos, provocando sensación de
fracaso y des motivación Esto se resume a la frase “Se hace mucho y
se consigue poco”. Desde el modelo reactivo, se actúa de manera centrifuga, En
la resolución de problemas no se discriminan prioridades y se expulsa hacia el
exterior los conflictos. Se actúa de manera aislada, apagando incendios y los
esfuerzos de los miembros, al no ser sostenido por la institución a la que
pertenecen suelen perderse.
El modelo
proactivo: resuelve sobre la marcha los problemas que se
prestan, lo hace en función de las directrices originadas del PEI
(proyecto educativo institucional). Este modelo tiene la comprensión de que
todo no tiene el mismo grado de importancia o jerarquizar las situaciones
críticas, estableciendo prioridad atrapados en su laberinto, de concentrar
acción. Actuar de manera proactiva implica anticipar dificultades y
potenciar la acción individual en el marco del accionar institucional. Se trata
de Anteponerse a los problemas, no de negarlos, evitando quedar atrapado en su
laberinto, de concentrar los esfuerzos y potenciar las capacidades e intereses
individuales. Este modelo funciona de manera centrípeto este encausa los
esfuerzos hacia el logro de un objetivo común, considera al conflicto como algo
innato a la institución, busca la comprensión de los problemas y genera
estrategias que permiten actuar en consonancia. Discrimina lo urgente de lo
importante.
Los modelos tradicionales
Por su
parte J, Falcon, Gerencia y Toma de
Decisiones, expresa que en el área de toma de decisiones se
han establecido una serie de modelos o patrones con los cuales se busca
simplificar el trabajo gerencial a la hora de escoger distintas alternativas,
que a continuación las detalla:
El
modelo clásico: es un sistema que se fundamenta en que
los gerentes deberían tomar decisiones lógicas que vayan orientadas hacia el
logro de los mejores intereses de la empresa. Este modelo es considerado
normativo, es decir, que define el medio o la manera como deben tomarse las
decisiones. En este sentido el modelo clásico provee de una serie de guías para
llevarlo a cabo.
Este modelo debería ser
el sistema ideal ya que analiza todas las alternativas y es bastante formal.
Aún así, el modelo implica el manejo de toda la información y el tiempo
necesario para su evaluación, razón por la cual se aconseja su uso a través de
computadores y programas especiales.
El
modelo administrativo: describe cómo la gerencia toma
decisiones en situaciones difíciles de incertidumbre, riesgo y de decisiones no
programadas. No siempre los gerentes tienen el tiempo necesario para analizar
todas las alternativas, o simplemente no poseen los recursos para obtener la
mayor cantidad de información. En ocasiones se toman decisiones que no
responden a un modelo lógico que vaya orientado hacia el mejor beneficio de la
organización.
Este modelo tiene como
fundamento dos ideas principales: limitaciones de racionalidad y satisfacción,
según Falcón:
Limitaciones
a la racionalidad significa que el gerente no tiene la capacidad
suficiente para analizar todas las posibles alternativas ante una situación
específica. Asimismo, no es posible recabar toda la información sobre algún
aspecto particular, y aún cuando el gerente dispusiera de esa información no
tendría el tiempo necesario para hacer un análisis serio y cuidadoso de todas y
cada una de las alternativas existentes. Además, haría falta que el gerente
tuviera una gran capacidad de conocimiento técnicos para poder asimilar y
procesar ese volumen de información.
Satisfacción
se refiere a que el gerente se decide por la primera opción que cumple con los
criterios mínimos exigidos para la toma de decisiones. En vez de hacer un
análisis de cada una de las posibles alternativas y sus respectivas
consecuencias, este modelo administrativo se ocupa de identificar la primera
opción que puede llenar o satisfacer los requisitos que a tal efecto hayan sido
establecidos.
Una
propuesta de Porter
Adicionalmente, Michael
Porter, profesor de la Universidad de Harvard en la cátedra de Estrategias
Corporativas, desarrolló un modelo para analizar el ambiente en donde se
desenvuelve la organización y para establecer estrategias competitivas para ese
mercado.
Dentro de ese modelo
podemos identificar una serie de elementos que determinarán nuestra estrategia
corporativa: clientes, competidores, amenaza de nuevos competidores, amenazas
de productos sustitutos del nuestro y proveedores. Adicionalmente, debemos
agregar a este modelo el análisis del "país" donde se establezca la
acción de la organización.
¿Cuál
es tu estilo?
La página web
gestiopolis.com, especializada en el área de administración y gerencia, nos
habla de estilos en la toma de decisiones y expresa que varían de acuerdo a las circunstancias en que se encuentre el administrador o las
personas que toman decisiones; también las alternativas juegan un papel
importante. Ante esto propone el siguiente cuadro dividiendo los tipos de
estilos en las decisiones:
La solución de problemas y toma de
decisiones son importantes para las organizaciones ya que nos ayuda a la
identificación de problemas y su posibles soluciones. Si no se analiza
correctamente un problema que se pretende resolver puede llevarnos a tomar una
mala decisión que puede afectar en aspectos financieros, de tiempo, dependiendo
del área a que se está enfocando.


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